lunes, 11 de febrero de 2008

La mascarilla de oxígeno

A las mascarillas de oxígeno les tengo un cariño especial, porque de niño las usé bastante cuando iba al hospital con crisis asmáticas, y me fascinaba su color verdito transparente... Más de una vez me las llevé a casa para jugar, aunque terminaba tirándolas a la basura porque olían raro y me recordaban al asma...

Bueno, volviendo al tema de las mascarillas, hay cuatro variantes básicas:

1. Gafas nasales (sólo entran en la nariz a través de dos tubitos).
2. Las pipas con aerosol.
3. Venturi / ventimax, que se caracterizan por su tubito dosificador de aire.
4. Las mascarillas con nebulizador.
5. Mascarillas con reservorio: tienen la particularidad de incluir una bolsa reservorio. Con ellas se alcanza una concentración de O2 cercana al 100%, por lo que son indicadas para inhalaciones de monóxido de carbono, traumas graves, arritmias graves, etc. Desaconsejado en lactantes y en pacientes con EPOC.


1. Flujo de aire de 2 litros. El peso pluma de la oxigenación. Se usan para mantenimiento, son muy flojitas en lo que se refiere a potencia, y como molestan poco, pues se las dejamos puestas todo el rato a pacientes con problemas de ventilación. O sea, de mantenimiento.

2. Si el paciente se vale por sí mismo, podemos usar la "pipa" (que incluye un nebuilizador, por lo que podemos ponerle medicación al igual que a las vemtimask), y si no, pues se usará la mascarilla, que es algo más incómoda pero va fijada con elástico si el paciente no puede mantenerla. Finalmente, conectamos todo esto al aparatito de aire, lo ponemos en marcha con la ruedecilla, y... ¡A respirar! La pipa es muy graciosa vérsela usar a los pacientes.

3. Dosificada con 3 a 15 litros de flujo. Su tubito dosificador de aire nos permite eso mismo, dosificar la cantidad de oxígeno que le damos al paciente. Usada para pacientes que de verdad se están prácticamente asfixiando.

4. Normalmente en el contenedor de líquido de estas mascarillas se mete... líquido, claro. Este suele ser Ventolín (el cual provoca taquicardia, por lo que es recomendable tomar las constantes vitales antes de ser administrado, para no llevarse engaños). Normalmente metemos 0.5 ml de Ventolín con la jeringuilla (es recomendable usar por ejemplo una de insulina para esto), pero en todo caso esto depende de lo que el médico nos indique. Igualmente es común introducir Atrovent, que se presenta en monodosis de 250 ml y de 500 ml. En mi hospital, pueden pedirte que pongas 500 ml de Atrovent al paciente, y en este caso pondríamos dos ampollas monodosis y ya está. Si usáramos la ampolla de 500 directamente, habría que diluirlo un poco con suero fisiológico, ya que viene más cocentrado, según me explicaron.


PROTOCOLO DE PACIENTES QUE NECESITAN VENTILACIÓN

Es posible que nos pidan, para un paciente, una gasometría, mirar sus constantes y ponerle oxígeno. En ese caso, este es el orden correcto para hacerlo:

1. Comprobar constantes: así veremos cuales son sus constantes, incluida su saturación de O2, antes de ponerle la ventilación, que alteraría los valores. Además, como ya he dicho, el ventolín provoca taquicardia, por lo que nos interesa ver su ritmo cardiaco previamente.

2. Tomar la gasometría. Si el paciente tiene una saturación baja, tendrá poco oxígeno en sangre arterial, por lo que es posible que esta sea más oscura de lo normal.

3. Poner la ventilación según lo pautado.